¿Se puede evitar fomentar situaciones de agresividad al volante? ¡Por supuesto que sí! No solo se trata de un asunto de seguridad en las carreteras de Estados Unidos, sino de una obligación que debemos seguir todos los conductores con el fin de prevenir accidentes y reducir significativamente las preocupantes cifras de lesiones de tránsito que se reportan cada año.

En una ciudad de ritmo tan acelerado y densamente poblada como Houston, es frecuente que un conductor se enfrente varias veces con alguna de las siguientes situaciones al volante:

  1. Ir tarde a un compromiso.
  2. Tener que pasar varios minutos atorado en el tráfico sin avanzar.
  3. Enfrentar comportamientos violentos por parte de otros conductores.

Estos son tres de los factores principales que pueden provocar en un conductor agresividad al volante, término con el que se denominan actitudes hostiles, como:

  • Conducir demasiado cerca del auto de enfrente (ignorando la distancia de seguridad prudente para evitar una colisión trasera en caso de que frene abruptamente).
  • Conducir a exceso de velocidad (lo cual ocasiona que el conductor tenga mucho menos margen de maniobra y capacidad de reacción en caso de presentarse cualquier imprevisto).
  • Cambiar de carril constantemente (lo cual se presenta sobre todo con la intención de rebasar a otros vehículos y genera un ambiente de conducción peligroso y tenso).
  • Cerrarse de manera brusca e intempestiva a otro vehículo.
  • Hacer sonar el claxon del vehículo sin motivo (esta situación se puede agravar cuando se ejecuta de manera ruidosa y reiterada).
  • Ignorar las señales de tránsito y los semáforos en rojo.
  • Dar vueltas y giros sin haber encendido la señalización correspondiente.
  • Subirse a la banqueta con el fin de rebasar o ganar espacio.
  • Frenar de manera errática (es decir: sin una causa razonable que lo justifique).
  • Prender las luces altas contra el conductor de enfrente para indicarle que vaya más rápido.

Una conducta de agresividad al volante es acreedora de una infracción de tránsito. Sin embargo, cuando la conducción agresiva escala se convierte en “ira al volante”, el cual se puede considerar como una ofensa criminal.

Algunas conductas de ira la volante son:

  • Utilizar el vehículo a manera de “muro” para bloquearle el paso a otro conductor.
  • Realizar gestos contra otro conductor o gritarle para reclamarle o amedrentarlo.
  • Perseguir a otro vehículo.
  • Bajarse del vehículo para enfrentar o amenazar a otro conductor.
  • Chocar de manera intencional contra otro vehículo.
  • Bajarse del coche y golpear a otro conductor.
  • Asesinato.

Con la intención de prevenir los accidentes de tráfico asociados con agresividad al volante, a continuación le ofrecemos una serie de consejos para evitarla.

Consejos para evitar accidentes de agresividad al volante

El ataque a alguien en circunstancias de agresividad al volante es una situación que lamentablemente se presenta con frecuencia en las carreteras de Estados Unidos. Con el fin de prevenir este tipo de accidentes, le ofrecemos 10 consejos para evitar accidentes de agresividad al volante:

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  1. Adopte prácticas seguras y amables al volante
    En la medida en que todos los conductores seamos corteses al volante, las calles y carreteras se convertirán en lugares más seguros y menos tensos. Por ello, es importante evitar adoptar conductas al volante que puedan resultar agresivas hacia otras personas y aumentar las probabilidades de que ocurra un accidente.
  2. No maneje rápido
    El exceso de velocidad es una de las causas más comunes de choques y debe evitarse en todo momento. Si va a llegar tarde a un compromiso y está en el tráfico, evite manejar rápido. Lo recomendable en estas situaciones es que se estacione, mande un mensaje a la gente que lo espera explicando su retraso y continúe su viaje.
  3. Aléjese de conductores agresivos
    Si percibe a un conductor agresivo cerca de usted, intente alejarse cuando le sea posible y evite cualquier tipo de interacción.
  4. Evite gritarle a otro conductor
    Nuestro deber como conductores no es aleccionar a otras personas sobre cómo deben manejar. Incluso si está haciendo algo imprudente, debe evitar gritarle a otro conductor.
  5. Use el claxon con prudencia
    La función del claxon es de emergencia; es decir: alertar a otros conductores sobre posibles peligros que quizá no han visto. Por lo tanto, evite darle un uso distinto, como el de amedrentar a otros conductores y generar tensión.
  6. No participe en carreras
    El objetivo al conducir un vehículo es llegar con bien a su destino. Para ello es necesario adoptar al volante un comportamiento seguro. Por ello una de las imprudencias más grandes que puede cometer un conductor es querer rebasar a otros conductores, como si se tratara de una carrera.
  7. Pida disculpas si comete un error
    Todos los conductores cometemos errores. A veces nos cerramos a otro coche sin darnos cuenta o frenamos demasiado pronto. Cuando esto ocurre, es recomendable agitar la mano a manera de disculpa, o utilizar ASL para pedirla, aceptando nuestro error y ofreciendo un mensaje tanto de conciliación como de calma.
  8. Evite manejar estresado
    Evite tomar el volante si se siente enojado, preocupado o con estrés. Si está experimentado alguna de estas sensaciones y debe conducir, tómese unos momentos para realizar ejercicios de respiración y asegúrese de que al prender el coche se haya tranquilizado.
  9. Sea empático
    La mayoría de los errores de conducción son involuntarios. Es decir: no tienen el propósito de perjudicar a alguien en específico. Por lo tanto, evite tomarse personal el error de otro conductor que lo perjudique. En caso de tratarse de un conductor agresivo que lo confronta, evite el conflicto y aléjese en cuanto le sea posible.
  10. Trace tiempos de llegada que resulten realistas
    Antes de emprender un viaje, verifique con anticipación las predicciones de tráfico para su hora de salida de tal forma que pueda trazar un itinerario que le permita llegar a su destino con calma. Evite trazar tiempos de llegada poco realistas que únicamente van a provocar situaciones de estrés al volante.

¿Qué hago si un conductor agresivo me ataca?

Las recomendaciones oficiales sobre cómo reaccionar ante la agresión de un conductor señalan:

  • Llamar al 911.
  • Solicitar ayuda de emergencia.
  • Mantener la llamada activa, de tal manera que las oficinas del 911 puedan escuchar lo que está ocurriendo.
  • No responda a la agresión.
  • Si le es posible, maneje hasta la estación de policía más cercana. Si no hay una estación de policía cerca, vaya a un lugar público, como el estacionamiento de un supermercado.
  • No se dirija hacia su casa (el conductor agresivo puede seguirlo hasta su hogar y esa es una situación que debe evitarse a toda costa).

Estadísticas sobre agresividad al volante en Estados Unidos

Con base en distintos reportes oficiales, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés) ofrece algunas estadísticas importantes para comprender a mayor profundidad el fenómeno de la conducción agresiva en Estados Unidos:

  1. El 60 por ciento de los conductores consideran que la agresividad al volante es un riesgo para su salud y la de sus familias.
  2. El 75 por ciento de los conductores cree que es de vital importancia tomar medidas preventivas para combatir la agresividad al volante.
  3. El 30 por ciento de los conductores ha percibido que su integridad está en riesgo al menos una vez en un lapso de un mes.
  4. En promedio, cada año mueren 1 500 personas a causa de agresividad al volante.
  5. Existen aproximadamente 200 millones de armas de fuego en el país y muchas de ellas son portadas por conductores.

¿Qué hago si sufro un accidente por agresividad al volante?

Cuando una persona sufre un accidente por agresividad al volante, lo más importante es su salud. Por lo tanto, al chocar lo primero que hay que hacer es:

  • Solicitar atención médica de inmediato.
  • Seguir todas las indicaciones que hagan los doctores.
  • Pedir un diagnóstico sobre las lesiones que se han sufrido.

Una vez que la víctima ha recibido atención médica, es momento de reclamarle a la parte culpable que pague una amplia compensación por su agresividad al volante. Y para eso Hilda Sibrian®, la abogada que domina Houston, es su mejor opción, como lo demuestran sus éxitos por más de 18 años, ganando millones dólares en compensación para sus clientes.

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