Mantenga a los niños a salvo de los perros І Abogado de Houston

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Más de 800 000 personas en los Estados Unidos solicitan tratamiento médico para una mordedura de perro cada año, entre los cuales más de 400 000 son menores de 18 años, según la Asociación Americana de Medicina Veterinaria. Los perros son miembros de la familia y son una buena compañía para los niños. Sin embargo, también pueden suponer un gran peligro.

Si enseña a sus hijos cómo actuar al conocer a un perro desconocido y cómo relacionarse con él les ayudará a mantenerse a salvo. Tenga en cuenta estos consejos:

 

Cuando haya perros, vigile siempre a los niños pequeños

Cuando haya perros cerca de niños pequeños, siempre debería haber un adulto en la habitación. Esto también se aplica a los que son de la familia o conocidos. Los niños pequeños no entienden el lenguaje corporal de estos animales y puede que no reconozcan que un perro ve su comportamiento como una amenaza.

 

Pida siempre permiso

Al relacionarse con un perro que no forme parte de su propia familia, es esencial pedir permiso al dueño antes de acercarse, aunque su hijo ya haya acariciado a este perro anteriormente. Si el dueño no está presente, no deje que su hijo se acerque a la mascota, sobre todo si el perro se encuentra detrás de una valla, en una jaula o en un auto. Algunos perros son protectores con su territorio y puede que ataquen si su hijo se aproxima demasiado.

 

Sepa cómo acercarse a ellos

Cuando tenga el permiso del dueño, el niño debe acercarse al animal de manera lenta y tranquila, extendiendo una mano cerrada. La mayoría de perros la olisquearán para conocer a su nuevo amigo. Es entonces cuando el niño puede acariciar los hombros o la espalda del perro. Evita tocar la cabeza de un perro desconocido en la medida de los posible.

 

Identifique el momento en el que el perro ha dejado de socializar

La mayoría de perros se retirarán cuando estén molestos o se hayan cansado de jugar. Enseñe a sus hijos que, si un perro se marcha para tumbarse en un sitio tranquilo, deberían dejarle en paz. Nunca intente jugar o acariciar a un perro que está bebiendo, comiendo o durmiendo. Muchos perros buenos son agresivos con la comida, y si se les provoca repentinamente hasta el perro más dulce puede sobresaltarse.

 

Enséñales a jugar adecuadamente

Los niños y los perros juegan de formas muy diferentes. La tendencia de un niño a seguir sus instintos no siempre es lo más adecuado a la hora de jugar con un perro. Enseñe a sus hijos a lanzar la pelota o tirar el frisbee, pero nunca le quiten un juguete o un premio a un perro. También debemos recordar a los más pequeños que a estos animales no les gusta que les tiremos de la cola o de las orejas, que les demos palmadas fuertes o que nos montemos en su espalda.

 

Busque lazos amarillos

Aunque no se puede depender de ello, algunos dueños atan un lazo amarillo en el collar de su perro o en su correa. Enseñe a sus hijos que esto quiere decir que no es un buen perro con el que jugar. El lazo puede indicar que se trata de un perro nervioso o que se excita fácilmente, o que no le gustan los extraños. Puede pedir permiso al dueño, pero no se acerque al perro. Hable también a sus hijos sobre los animales de servicio, que tienen que concentrarse en su trabajo para garantizar la seguridad de sus dueños.

 

Sepa qué hacer si ocurre algún incidente

Saber qué hacer si su perro se vuelve demasiado agresivo o le muerde también puede ayudarle a prevenir lesiones graves o asegurarse de que protege su derecho a recibir una compensación. Si el perro se vuelve agresivo, sus hijos deben permanecer en silencio con las manos juntas frente a ellos y mirando a sus pies.  Si el animal les tira al suelo, deben colocarse en forma de bola con las manos y los brazos sobre sus orejas y cuello y permanecer quietos hasta que llegue ayuda.

En cuanto el adulto sujete al perro, tiene que llamar a las autoridades locales lo antes posible. Incluso las mordeduras más leves requieren atención médica por el riesgo de infección. Deje que los paramédicos transporten a su hijo o visite el departamento de emergencia más cercano lo antes posibles para cualquier mordedura que penetre la piel.

 

Consiga ayuda legal tras una mordedura de perro en Houston

Después de un incidente grave de mordedura, le interesa llamarnos lo antes posible. Podemos ayudarle a determinar sus opciones legales para cubrir los costes médicos u otros daños relacionados. En muchos casos, el seguro de la casa del dueño del perro cubrirá los gastos de las facturas médicas. En otros casos, es posible que podamos presentar una demanda contra el dueño por no controlar a su perro.

Si usted o su hijo ha sufrido lesiones debido al ataque de un perro en Houston, llame a las Oficinas Legales de Hilda L. Sibrian, P.C. al 713-863-1515 hoy mismo.

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